Poesias Volumen 2
Su mejilla añeja y esperanzada
se acerco hacia la otra.
Sintio su contacto
el calor de la piel
y un poco de barba mal cortada.
Su cuerpo se arrimo
y fueron uno.
Retrocedio en el tiempo
viajo a los espacios
que el tango le habia dado
y se sumergio en su musica
se traslado en sus imagenes
y volo por los tiempos
por los abrazos recibidos
por los dados
por el placer de girar en el eje
codificado por el tiempo.
Y fue feliz
inmensamente. Nada mas.
Se piso las medias, una por una,
el nylon acariciaba cada una de sus piernas.
Observo detenidamente que las rayas estuvieran
perfectamente derechas.
Busco los zapatos.
Ya se habia puesto su hermosa pollera negra
y su brillante blusa azul,
azul como sus hermosos ojos.
Eligio las sandalias,
esas que habia preferido con su amor la semana pasada, entre risas, abrazos y besos.
Se las puso con mucho cuidado.
La milonga la esperaba con su hermoso piso de parquet
y la maravillosa musica de su DJ preferido.
Tomo la carterita
donde tenia, por supuesto, el celular, su pañuelito bordado y el dinero.
Se dirigio hacia la puerta del departamento.
Ultima mirada en el espejo de la entrada.
Su pelo, su maquillaje, todo perfecto,
y salio, hacia alli, hacia la vida elegida.
Salio, Mariana, su amor, la esperaba.
El fueye desgranaba melodias
mientras el humo del cigarro
revoloteaba entre las mesas.
Igual que todos los dias, como todas esas noches largas y tediosas,
donde su unica compañia era el tinto barato.
Deslizo su mirada hacia las otras mesas,
observo los mismos rostros, pintados y sonrientes,
esperando el cabezazo salvador.
Y cerro los ojos y los abrio hacia el suelo.
Los alzo lentamente,
y se produjo el milagro.
Unos ojos oscuros y brillantes lo miraban desafiantes.
Cabeceo y se acerco a la mesa.
Ella se paro con hidalguia,
enroscaron sus cuerpos y bailaron,
nada mas,
bailaron, nada mas.
La cucharita se hamacaba lentamente en el pocillo de cafe,
el humo de la colilla
trepaba dibujando arabescos en el aire.
La melancolia del lugar
fue sintiendo la cariciade unas notas musicales.
La abrazaron, la hicieron sonreir,
y todo cambio.
Algo llenaba el aire con una sensacion diferente,
sonaba en los oidos una melodia distinta.
Era fuerte, era triste, era alegre, era hermosa,
tocaba el alma
y la hacia vibrar con los sentimientos añejados por la vida.
Lagrimas de amor se deslizaron
por los surcos de las añosas mejillas.
Sonrisas juveniles iluminaron la tarde
con un sol de belleza e ilusion.
Dos cuerpos se abrazaron,
dos manos se juntaron
y una mejilla se afirmo en la otra..
Y todo fue pasion,
cadencia, pena y alegria, dolor y bienestar.
Y volo el sonido por las mesas
como nubes esponjosas de algodon.
Acaricio los cuerpos, las manos, las cabezas.
Y se poso en las almas
apretando el corazon de los presentes.
Fue tango, el tango,
solamente tango.